Según Lewis, Para el Cristianismo un individuo posee mas valor que una sociedad entera. Una sociedad durará algunos años, miestras que el hombre lo hará para siempre: la eternidad fue plantada su corazón.
La moral secular se preocupa por los efectos producidos por las acciones de las personas respecto a la sociedad, de cuanto esas acciones benefician o dañan a los demás. La moral Cristiana no solo se preocupa por esos efectos, sino por los efectos que nuestras acciones producen en nuestra armonía con nosotros mismos y con nuestro Creador.
Está mas que probado que los humanos buscamos aprobación de otros. Un niño desea probar su fuerza, que es capaz, que es amado y potegido, que posee valor ante sus padres. Un esposo busca ser admirado y respetado, Una mujer necesita oir que es preciosa, que es amada y que será protegida. Necesita oir que alguien está dispuesto luchar por ella. Necesitamos aprobación, validación. Pero lo que en el fondo necesitamos es saber que tenemos valor y que los demás notan eso.
La búsqueda de validación se ha vuelto una carrera desesperada para muchas personas: Un hombre trabaja en exceso para ganar dinero, adquirir poder y así ser admirado-respetado por otros; Una mujer hace de su belleza el objeto de mayor importancia para sentirse valiosa y anhelada.
Los humanos tendemos a dar poder a las personas para recibir validación, sean nuestros amigos, jefes, padres o nuestra novia. Y con mucha frecuencia estas fuentes de validación nos hacen sentir de dos peñiques.
Encontrar validación no es malo, es necesario. Tan solo necesitamos encontrar esa validación en la fuente correcta. Muchos hombres de la Biblia tuvieron un encuentro personal con el Todopoderoso, quien, a la vez de enconmendarles una misión mas grande que ellos mismos les recordó su nombre y les confirmó su valor. Aún Jesús, antes de comenzar su ministerio público, escucha de Su Padre el día que es Bautizado: 'Este es mi hijo Amado en quien tengo complacencia'. La voz del Padre, nuestro nombre pronunciado por sus labios, nuestro valor, confirmado por Sus palabras.
Saber que para Él somos valiosos le da un sentido increíble a la existencia. Nos conoce por nombre, nos ama y nos tiene esculpidos en la palma de Sus manos.
6.02.2008
6.01.2008
La Frase de Chesterton
'Toda convicción profunda va acompañada de cierta desesperación: es tan enorme la fe que el hacerla andar toma mucho tiempo'
G. K. Cheterton, Ortodoxia
5.28.2008
El Escritor que volvia sus sueños realidad
En los verdes prados de una colina vivió un escritor, un encantador de las palabras. Con la pluma y el papel hacía lo mismo que el pintor con el lienzo, donde cada trazo, cada palabra, flotaba en un mar infinito de felicidad.
Tal vez esa felicidad la sacó del aire como un mago, accionando el misterioso cerrojo de la llave de los sueños.
Aprovechando el correo de la tarde, el literato escribió a su Amada y lejana náyade:
"Siempre me acuerdo de ti, Luz de plenilunio. Mujer de la mirada lejana, como mirando una estrella. Y no se por qué eras diferente a las demás chicas. Un ser aparte: de la tierra y el aire, del viento y del Sol. Era que me encantaba tu mirada y yo me decía: sí, aún es joven, pero mira a las estrellas como si fuera un ser eterno, buscando en el espacio de los sueños lo mismo que se busca con los ojos del corazón"
"Y sentía por ti, al mirarte, ternura, ganas de abrazarte y convertirte en amanecer de la misma forma que transformé mis dulces delirios en aurora. Deseaba cerrar mis ojos con los tuyos para darte mis sueños como por arte de magia. Me hubiera hecho feliz verte alcanzar el monte dorado de tus deseos. Que me contaras historias de la felicidad, para saber qué sueños encerrabas en tu corazón y así poder despertarlos a la realidad"
Es la historia de un escritor, un encantador de las palabras. Que cerraba sus ojos para darle sus sueños a la vida.
Tal vez esa felicidad la sacó del aire como un mago, accionando el misterioso cerrojo de la llave de los sueños.
Aprovechando el correo de la tarde, el literato escribió a su Amada y lejana náyade:
"Siempre me acuerdo de ti, Luz de plenilunio. Mujer de la mirada lejana, como mirando una estrella. Y no se por qué eras diferente a las demás chicas. Un ser aparte: de la tierra y el aire, del viento y del Sol. Era que me encantaba tu mirada y yo me decía: sí, aún es joven, pero mira a las estrellas como si fuera un ser eterno, buscando en el espacio de los sueños lo mismo que se busca con los ojos del corazón"
"Y sentía por ti, al mirarte, ternura, ganas de abrazarte y convertirte en amanecer de la misma forma que transformé mis dulces delirios en aurora. Deseaba cerrar mis ojos con los tuyos para darte mis sueños como por arte de magia. Me hubiera hecho feliz verte alcanzar el monte dorado de tus deseos. Que me contaras historias de la felicidad, para saber qué sueños encerrabas en tu corazón y así poder despertarlos a la realidad"
Es la historia de un escritor, un encantador de las palabras. Que cerraba sus ojos para darle sus sueños a la vida.
5.23.2008
Chester Quote
Esta semana, a diferencia de las demás frases, usaré una de George McDonald (Con el consentimiento de Chesterton). La frase posee un gran valor personal en esta etapa específica de mi vida.
Tu Eres mi vida; yo el arroyo, Tú la Fuente.
Porque tus ojos están abiertos, puedo ver;
Porque Tú eres Tú, yo soy yo.
Porque tus ojos están abiertos, puedo ver;
Porque Tú eres Tú, yo soy yo.
Diario de Un alma Vieja, George McDonald
5.19.2008
Un día en el Bosque de la verdad
Un día en el Bosque de la Verdad, sembré un árbol de claridad. Sembré un sueño sin florecer... Sin despertar tal vez.
Sembré utopías que no fueron mías, y un sol para los Dos que nunca amaneció. Y una sola bandera para la humanidad, ondeando en el azul y un ave sin volar para la libertad.
Un día en el Bosque de la Verdad, un pajarillo se fue a anidar. Tal vez huyendo del vendaval o de una guerra satelital. Bajo la fronda azul se cobijó. Frágil y leve como el amor que buscó un sitio donde vivir y un claro en la espesura donde inventar su trino.
Un día en el Bosque, mi corazón soñó. ¡Tanto camino andado y tanto por venir! Los sueños tienen la memoria de los árboles y de las aves del vendaval. Por eso crecen y crecen hacia el cielo, difíciles de vencer y de alcanzar tal vez.
Un día en el bosque de la verdad, aquel árbol crecerá y con sus ramas alcanzará las estrellas. Y yo, desnudo como un soto más de aquella arboleda alucinada, seguiré siendo selva, pajarillo y soledad.
Sembré utopías que no fueron mías, y un sol para los Dos que nunca amaneció. Y una sola bandera para la humanidad, ondeando en el azul y un ave sin volar para la libertad.
Un día en el Bosque de la Verdad, un pajarillo se fue a anidar. Tal vez huyendo del vendaval o de una guerra satelital. Bajo la fronda azul se cobijó. Frágil y leve como el amor que buscó un sitio donde vivir y un claro en la espesura donde inventar su trino.
Un día en el Bosque, mi corazón soñó. ¡Tanto camino andado y tanto por venir! Los sueños tienen la memoria de los árboles y de las aves del vendaval. Por eso crecen y crecen hacia el cielo, difíciles de vencer y de alcanzar tal vez.
Un día en el bosque de la verdad, aquel árbol crecerá y con sus ramas alcanzará las estrellas. Y yo, desnudo como un soto más de aquella arboleda alucinada, seguiré siendo selva, pajarillo y soledad.
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